Las gemelas que él abandonó
  Cuando Daniel dejó a Irene embarazada, pensó que estaba escapando de una vida que no quería. No imaginó que, años después, la vida lo pondría exactamente en
Odissea
La niña que huyó con su gato
  — ¡Mamá! ¡Papá! ¡Lo he oído todo! ¡Queréis dormir a mi Simón! ¡No os voy a dejar! Clara apareció en la puerta de la cocina con el
Odissea
El verano que casi pierdo mi casa
El portazo del maletero del BMW de Andrés me avisó antes que el timbre. Me asomé por la ventana del estudio y vi a Lourdes, mi suegra, sacando
Odissea
El vals de la abuela Carmen
  En la boda de su nieto, a la abuela Carmen la sentaron en la esquina más alejada del salón. Todos dijeron que era por su bien. Allí
Odissea
El sobre que me hizo llorar
  Nunca pensé que iba a llorar por un sobre blanco. Y menos en mi sesenta cumpleaños. Me llamo Carmen, vivo en Zaragoza y este año cumplí sesenta.
Odissea
La maestra que eligió el silencio del campo
  Cuando Teresa llegó a Valdeolmos, un pueblo pequeño de Castilla, todos supieron en seguida que venía de ciudad. No hacía falta que lo dijera. Se le notaba
Odissea
El copiloto pelirrojo
  Ramón llevaba media vida conduciendo camiones. Conocía las áreas de servicio entre Valencia, Zaragoza y Bilbao mejor que las calles de su propio barrio. Sabía dónde el
Odissea
Una semana para irse
  — Tienes una semana para marcharte. Voy a traer a mi nueva mujer a este piso — dijo Álvaro. Claudia parpadeó despacio. El piso estaba en Valencia,
Odissea
El coche no era de la familia entera
  — ¿De verdad no sabías nada? — preguntó Laura, intentando no despertar a los niños. — ¿No sabías que tu madre quería „respirar aire puro” y que
Odissea
A chave que deixou de servir
  — Marta, estou à porta da casa dos pais. A chave não entra. Mudaste a fechadura? Marta ficou parada no meio da cozinha. O telemóvel parecia pesar-lhe
Odissea