Desde el martes nadie sabe nada de Ramón Ibáñez. Tiene cuarenta y un años, trabaja como técnico de mantenimiento para la cooperativa eléctrica del condado de Hidalgo, en
Quatre-vingt-dix-sept ans, et personne n'avait sonné. Étienne Rocher s'en était rendu compte vers dix heures du matin, en descendant chercher le pain chez Fabienne, la boulangère du coin
Оксана виросла на вулиці, де кожен двір пам'ятав радянські ще яблуні, а бабусі й досі виносили ослінчики надвечір лущити насіння. Мама, Галина Тимофіївна, збудувала тут, під Обуховом, невеличкий
Mein Opa Werner hat mir zum vierundzwanzigsten Geburtstag einen nagelneuen weißen Kombi gekauft, einen VW Passat Variant, direkt vom Hof in Rendsburg abgeholt. Keine vierundzwanzig Stunden später hat
Cuando mi esposo Rubén y mi mamá se veían en las fiestas, la casa entera se ponía tensa, como si alguien hubiera bajado el termostato. Yo vivo en
Le SMS de la banque est arrivé à 9h04, un mardi. « Virement reçu : 13 000 € — Prime annuelle. » J'étais encore en peignoir, la cafetière
Аеропорт Бориспіль того вечора нагадував консервну банку, яку хтось струснув і забув відкрити. Мокрий сніг лупив по вітринах термінала D, табло миготіли жовтим — "Затримано", потім червоним —
Marisol, la contadora del Bronx, marca abril en el calendario y ya sabe qué va a pasar Tengo sesenta y dos años y llevo treinta y un años
Frente a la ventanilla de resultados en el Baptist Health de Coral Gables, la recepcionista pasó su tarjeta de identificación bajo la luz del escáner y me dijo
La tormenta cayó sobre Chicago como un puño cerrado. La lluvia helada golpeaba los ventanales del aeropuerto O'Hare, y las pistas se habían vuelto cintas borrosas de blanco
