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Mi hija Camila cumplió dieciséis años el marzo pasado, y desde que tengo memoria de ella siempre buscó la manera de ocupar menos espacio. Nació con manchas de
Mi nuera piensa que no la quiero. Y no es cierto, pero ya ni me molesto en explicárselo. Ella me ve vieja, me ve metiche, me ve como
Jerry Cantrell nunca se había considerado un hombre con suerte. Sesenta y dos años cargando tablones, midiendo cortes y respirando aserrín en obras por todo San Antonio. Las
Yo soy recepcionista en una clínica de rehabilitación en San Antonio, Texas. Llevo catorce años viendo entrar por esa puerta a personas que la vida ha masticado y
Miami siempre huele a café cubano y a lluvia a las tres de la tarde, pero ese día el auditorio de la escuela olía a traje recién planchado
Los domingos por la mañana en el cementerio de Laredo se habían convertido en la parte más tranquila de mi semana. El rocío brillaba sobre el pasto y
No debí regresar temprano. Si el boiler del almacén no se hubiera roto, yo habría llegado a casa a las nueve, como siempre, y tal vez nunca me
Marco Osuna tenía treinta y siete años cuando enterró a su padre en marzo, en el cementerio de San Fernando, con una llovizna fría que se le metía
Nunca me ha gustado atender el teléfono después de las diez de la noche. Trabajo en la recepción del Centro de Reposo Valle Serena, en Oxnard, desde hace
No tengo un texto de historia real para reescribir en este mensaje —lo que recibí es una nota explicando que el material original era un artículo informativo sobre
